Alejandro Echevarría, presidente de Telecinco, fotografía de El Mundo
Hoy leo en El Mundo que Telecinco está “estudiando a fondo una fusión con otro operador“, el pasado día 26, según informó la agencia de noticias Europa Press, La Sexta afirmó “estar abierta a una fusión“; y al día siguiente, una noticia publicada en la página web de Telecinco, comunicó que el presidente de Antena 3 descartó “una fusión con La Sexta“.
Algo está pasando con las empresas audiovisuales si tanto se está hablando de fusiones entre cadenas de televisión. Pero vayamos por orden. En la Junta General de Accionistas de Telecinco, se habló del decreto sobre medidas urgentes que permite la fusión entre operadores, aprobado por el Consejo de Ministros, el pasado día 21 de febrero. Echevarría, presidente de Telecinco, afirmó que “ha empezado a estudiar las posibilidades de unión”, que “tendrá conversaciones en ese sentido” y que tomará “la decisión que más convenga a sus accionistas“.

Consejero delegado de La Sexta. Fotografía de Europa Press
Por su parte, el consejero delegado de La Sexta informó de ‘posibles bodas antes del 2010‘ durante su intervención en el Foro de la Nueva Comunicación, y explicó que había tenido conversaciones con todos los grupos de comunicación a excepción de Vocento. (Yo me pregunto por qué).

Presidente del Grupo Planeta y Antena 3. Foto de Telecinco
Y José Manuel Lara, presidente del Grupo Planeta y Antena 3, afirmó que “No es momento de fusiones, sino de aguantar y esperar“, además de dejar entrever que, con el descenso de la publicidad a lo largo de este año, “las televisiones se plantean que no pueden reducir más gastos sin tocar la parrilla de programación“.
Parece ser, ya que todas las noticias aluden al mismo tema, que el descenso de la inversión por publicidad ha hecho que los grupos de comunicación, así como las empresas audiovisuales (y también las periodísticas, para qué nos vamos a engañar), se planteen organizar sus parrillas, redacciónes, presenten EREs o dejen de existir; y, además, observar cómo se comporta el resto, establecer pequeños pero reales lazos de unión entre ellos, organizar desayunos en los que poder charlar y, con esto, ayudarse unos a los otros para poder salir de esta crisis en la que (casi) nadie les ayuda, ya que el Gobierno mismo, se dedica a reducir los ingresos por publicidad institucional en cada uno de los medios.
Si todas esas fusiones terminan llevándose a cabo, ¿cómo quedará el sector audiovisual? Si sólo se queda en una mera declaración ¿qué harán las empresas de comunicación? Y, por otro lado, ¿influirá la llegada de la TDT? Cuantas dudas y qué pocas respuestas. Tiempo al tiempo.