31 de agosto de 2008

Con otros ojos

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En la universidad siempre me han dicho que cometer faltas de ortografía en un examen o en un trabajo, es motivo para suspender una asignatura o el trabajo mismo. Sobre todo, estudiando en una Facultad de Comunicación. También me han dicho que la ortografía se mejora leyendo y escribiendo X veces la palabra confundida. Incluso, si se duda, merece la pena buscarla en un diccionario y fijarte en cómo se escribe y, de paso, leer el significado. Pero, a pesar de todo, las faltas de ortografía entre los jóvenes universitarios aumentan y se duda cuando hay que poner 'b' y 'v', 'g' y 'j', el uso o no de la 'h' y los acentos.

He estado buscando cosas relacionadas con el tema y he leído que la ortografía es una actitud, que los padres, escuelas y facultades tienen que tener mano dura con la ortografía; y me he dado cuenta de que los medios de comunicación de vez en cuando dan alguna que otra patada al diccionario. Como puede ser el claro ejemplo de esa imagen que encabeza el post.

La he encontrado aquí, y me ha sido completamente imposible terminar de leer el artículo. Y, a su vez, entender el significado del mismo. Parece ser que el uso de Internet, las nuevas tecnologías, los foros, enviar mensajes con el móvil, escribir en el messenger de manera rápida y pasando (completamente) de la ortografía, incluso dejar de lado la lectura, hace que los jóvenes cada vez escriban peor. Y no sólo eso.

Lo que realmente me ha sorprendido es que haya personas que publiquen noticias (y que, por consiguiente, tengan un título en Periodismo) no hagan uso de word (aunque no siempre acierta, véase el ejemplo de Luis, que acentúa la 'i' por defecto), pasen olímpicamente de la famosa rayita roja situada debajo de la palabra mal escrita, no consulten el diccionario, no hayan leído algo en su vida o no tengan a nadie para que les corrija las faltas de ortografía antes de publicar la entrevista/noticia/reportaje.


Menos mal que existen alternativas como esta; profesores, no sólo de Lengua y Literatura, que se molestan en 'dar caña' a sus alumnos para que salgan del colegio/instituto/facultad sin cometer faltas de ortografía; o padres que inculcan a sus hijos el valor y la necesidad de leer desde que eran pequeños. Yo sólo espero no encontrarme algo así otra vez...


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Debate literario


¿Cómo se diferencia la buena de la mala literatura?


Si algo te gusta ¿es buena literatura? ¿por qué lo que le gusta a los demás, no lo es? ¿Donde está la barrera entre la opinión y la realidad? ¿Cuáles son los criterios necesarios para decir que un libro es bueno o es malo?

Últimas lecturas (julio-agosto):

- "Manderleyn en venta" de Patricia Esteban. Es un libro de relatos cortos ambientados en Zaragoza.
- "La perfecta cabrona en el trabajo" de Elizabeth Hits. Muy divertido.
- "El mundo digital" de Nicholas Negroponte. Un poco antiguo, pero a la vez actual.
- "¿Por qué los españoles comunicamos tan mal?" de Manuel Campo Vidal. Muy interesante y realmente bien escrito. Lleno de experiencias enriquecedoras y con el que se puede aprender un montón.
- "Mi familia y otros animales" de Gerald Durrell. Ambientado en la isla de Corfú. Un poco infantil, bien escrito, divertido y centrado (especialmente) en las especies de animales preferidas del protragonista.
- "Crónicas marcianas" de Ray Badbury. Libro con diferentes cuentos cortos sobre humanos y extraterrestres, extraterrestres y humanos ambientados en Marte. Especialmente dirigido a las personas con mucha imaginación.
- "Los coleccionistas" de David Baldacci. Tremendamente apasionante. Tres historias paralelas con un final común. Relacionado con el mundo de los libros raros y antiguos, mezclado con un poco de acción e historia literaria.
- "Curso de filosofía en seis horas y cuarto" de Witold Gombrowicz. Para pensar.
- "Cometas en el cielo" de Khaled Hosseini. Desde mi punto de vista, este es uno de los libros más duros que he leído nunca. Muy bien escrito y ambientado en Afganistan. De lectura recomendable si se quiere leer otro tipo de literatura no convencional.
- "La dama del sueño" de Wilkie Collin. Curioso.
- "La mujer justa" de Sándor Márai. Tres monólogos diferentes de tres mujeres distintas, sin capítulos en los que poder interrumpir la lectura. Narrados en primera persona y dirigidos sin intermediario alguno al lector. Como si te estuvieran hablando a tí
- "El nuevo viaje de Héctor" de François Lelord. Libro escrito por un psiquiatra donde cuenta los diferentes sentidos que sus pacientes tienen sobre la concepción del tiempo. Tan realista como el tiempo mismo.
- "Lo mejor que le puede pasar a una agente literaria" deDebra Ginsberg. Relacionado con la vida del mundo editorial. Una mezcla de realidad, literatura y vida laboral sin (apenas) vida social. Curioso.
- "La noche del oráculo" de Paul Auster. El autor inroduce una historia dentro de otra historia. Esta última historia forma parte de la novela que está escribiendo el personaje principal. Todo ello está relacionado con los libros.

Siempre...

"... buscando fotos del mañana que acabarás olvidando por ser de ayer"

14 de agosto de 2008

Estoy vacío

Todo el mundo me encuentra alto por medir 11 metros de altura, culto por tener la superficie llena de letras, bien hecho porque gusta a todos los viandantes y atractivo por salir en una gran cantidad de fotos. Pero estoy vacío. Repleto de tipografías que no tienen ningún significado, sin cejas, ni ojos, orejas, nariz y boca; con las rodillas pegadas al pecho, postura que me da un dolor de espalda terrible. Así que cuando cierran el recinto, aprovecho y estiro mis literarias piernas hasta alcanzar la posición horizontal más cómoda del mundo.

No puedo hablar con todas las personas que se posan debajo de mí, escuchar los comentarios cuando se oscurece el día y mi entorno se ilumina, sentir las manos que se apoyan entre mis letras, observar la cara de satisfacción de los visitantes de la Expo al verme por primera vez y tampoco puedo oler el verano, el sol, la lluvia y la alegría.

Estoy vacío. La personalidad que tendría que tener, no la tengo. Es como si hubiera preferido quedarse en otro lugar, escondida en una burbuja colocada, delicadamente, en un laboratorio especial a cien grados bajo cero. Mi personalidad se esconde de mí. Desaparece entre los huecos de las pes, las des, las erres y las bes porque prefiere ver atardeceres de colores rojizos y morados a quedarse dentro de mí, entre mis letras. No la quiero dejar escapar. Tendré que encontrar algún modo de capturarla…
Ah! Sí. Ya sé. Lo que sí tengo es alma, porque soy El Alma del Ebro. Le diré que cuando la sienta y sepa que está aquí, conmigo; la agarre, la coja, la envuelva y la coloque entre mis cultos brazos para poder abarcarla junto a mis piernas. Sé que de ahí no se escapará. De todas maneras, si alguien la ve, o encuentra parte de ella, que la vaya colocando entre mis letras; porque estoy vacío.