Entro por la puerta y a la izquierda tu habitación; tu ropa, tus cuadros, tu armario, nuestras fotos, nuestra hucha, las colecciones de monedas, las postales, las cartas, mis dibujos para ti. Tus libros que ahora son mis libros, tus zapatos, tu perfume y tu voz. No quiero salir, quiero quedarme ahí la vida entera. Me da igual que pasen los días, las clases y las horas de comer que inundaban la casa con ese olor tan característico.
Mentalmente recorro el pasillo y te veo a ti esperándome al otro lado, con tu vestido azul. La radio de la cocina encendida, donde siempre sonaban óperas, y la ilusión en tus ojos por volverme a ver. Sin pensármelo dos veces y sin ser consciente, mis pies apuran la marcha para encontrarme contigo, darte dos besos y ayudarte a hacer la comida; pero no sin antes beberme el zumo de naranja que ya tenías preparado. "Bébetelo rápido, que se oxida" me decías. Y yo de un trago y sin dejar de mirarte, me lo bebía.
Entablábamos conversación en la cocina, te contaba mis días, mis risas, mis alegrías y tú me escuchabas, sonreías y comprendías. Hacíamos planes, te contaba mis viajes, describía mis fotos y te leía mis escritos. Siempre tan atenta y cercana. Tus historias, tu acuarela, tus óleos, tus canciones, tu sonrisa, tus ojos verdes, tu apodo para mí... (ojos negros*)
Ahora sólo pasa por mi cabeza la palabra tendría, y me cuesta creer que estos pocos años que tengo, no han sido suficientes para conocerte, tenerte conmigo y aprovechar el máximo de tiempo estando a tu lado. Tendría... Pero me has dado la mayor sorpresa de mi vida. Me han quedado muchas cosas por hacer, contarte, decirte, escribirte... Ahora lo haré de otra manera. Tendría...
Quiero volver atrás, quiero escuchar tu voz por última vez, quiero ver tus ojos, quiero verte de nuevo diciéndome que tengo los bajos de los pantalones estropeados, quiero... Ayúdame a acostumbrarme a tu ausencia, recuérdame que me acuerde de ti todos los días de mi vida, y dame mil motivos para que cada vez que escuche mi nombre, pasen por mi mente todos nuestros recuerdos; y estoy segura de que gracias a eso, me llamo igual que tú.
Por un momento voy a dejar de ponerme triste guardando en una caja todos tus/nuestros recuerdos. Los sacaré cuando los necesite y pararé el tiempo para que esos instantes duren toda una eternidad, pero perdoname si te echo de menos.
Lucharé por todo el cariño que has puesto conmigo
Por todo tu tiempo, por haber querido tenerme contigo
Y por tu calor, y por tanta magia me quedo contigo
Y por tu calor, y por tu carisma te llevo conmigo